La Universidad Nacional de Córdoba puso en marcha una serie de proyectos de investigación, innovación y vinculación, impulsados a través del flamante Observatorio Social y Cultural para el Desarrollo Sostenible.
En este marco surge el proyecto La configuración socio-espacial de las desigualdades, una propuesta metodológica para determinar el acceso a las oportunidades urbanas y a la vivienda en Córdoba. Del mismo participa el Instituto de Investigación de Vivienda y Hábitat (INVIHAB) de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño (FAUD); la Facultad de Ciencias Sociales (FCS); el departamento de Geografía de la Facultad de Filosofía y Humanidades (FFyH); el Centro de Estudios Territoriales (CET) de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (FCEFyN).
Además, el proyecto cuenta con la participación de Infraestructura de Datos Espaciales de la provincia de Córdoba (IDECOR).
Se trata de una investigación en curso que tiene entre sus objetivos el reconocimiento y cuantificación de los procesos de desigualdad urbana en el Gran Córdoba. Indaga sobre las oportunidades de localización urbana que tienen los diferentes sectores sociales, según sus posibilidades de acceso a la tierra y la vivienda. De esta manera, se busca poner en evidencia los desafíos hacia la producción de ciudades inclusivas y sostenibles.
En este primer informe se documentan los avances realizados en el marco del proyecto en el periodo de ejecución febrero-abril 2024, donde la labor estuvo dirigida al relevamiento de datos del mercado inmobiliario que refuerza la base de datos provista por IDECOR y la construcción de la metodología. Esta última pone en relación los ingresos de los hogares de Córdoba, con el precio de los terrenos y las viviendas, tanto para compra como para el alquiler. Se utilizaron metodologías de aprendizaje automático que permite trabajar con grandes bases de datos y sostener el estudio en el tiempo. Además, el estudio permitió identificar las diferencias que pueden presentar los hogares según género de jefe/a de hogar, sector de actividad económica y edad.
Esto permitirá -en la próxima etapa de la investigación- identificar, no sólo las posibilidades de acceso a una unidad habitacional, sino también su localización en la ciudad, que según las características de la estructura urbana se relaciona con las oportunidades de acceso a otros servicios (transporte, educativos) e infraestructuras (sanitarias, de electricidad, de provisión de agua potable, etc.) y equipamientos (salud, educación, seguridad, cuidados, abastecimiento, etc), entre otros.
Se observa una particularidad respecto al acceso al suelo: la mayor cantidad de territorio del área de estudio es asequible a deciles de menores ingresos. Esta aparente “inequidad positiva”, esconde el hecho de que las condiciones de este territorio son prácticamente inhabitables dadas las carencias acumuladas de bienes y servicios públicos que definen a estos espacios. Asimismo, el 45% del área de estudio es excluyente -incluso- para el sector de menores ingresos (decil 1), en tanto que el 50% de la población de menores ingresos logra acceder a un 77% del área de estudio.
Otros resultados refieren, por ejemplo, a las viviendas en alquiler: solo el 10% son accesibles para los sectores medios de la población, mientras que más del 30% de las viviendas son asequibles -exclusivamente- para los deciles de mayores ingresos. Al igual que las viviendas para la compra, los hogares con jefatura femenina presentan mayores desigualdades y peores condiciones de acceso a la vivienda en alquiler. En este caso el 50% de los hogares con jefaturas femeninas no tienen posibilidad de alquilar en el aglomerado del Gran Córdoba.
También es posible advertir que, cuando se trata del acceso a la vivienda mediante la compra, hasta un 40% de la población perteneciente a los deciles de menores ingresos, no accede y el 60% de la población accede a menos del 10% del total del territorio del aglomerado, e incluso menos del 50% del territorio es asequible para más del 80% de la población.
Además, se considera que una familia debería disponer de más de 197 salarios completos o de algo más de 37 ITF (Ingreso Total Familiar) para acceder a la compra de una vivienda o terreno en el aglomerado Gran Córdoba, otro indicador que resuena respecto de la capacidad de acceso general. En este sentido, la investigación utiliza el ITF como un indicador de las capacidades de los hogares para hacerse de los fondos necesarios para el acceso a tierra o vivienda para compra/alquiler. Este dato se actualiza trimestralmente en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH – INDEC).
Por otro lado, cabe destacar que los datos obtenidos en el marco de este proyecto, acerca del mercado inmobiliario formal e informal, se suman a los ya relevados por el Observatorio del Mercado Inmobiliario (OMI) de la Provincia de Córdoba, coordinado por la Infraestructura de Datos Espaciales de la Provincia de Córdoba (IDECOR) desde el 2017. Esta base de datos de ofertas y transacciones del mercado inmobiliario es la que permite determinar valores de la tierra y reconocer -a partir de los precios- las cantidades, características y posibilidades de acceso de cada sector social según su capacidad económica.